12/10/14

Dos palabras que escribir

Vuelvo a este espacio con la esperanza de todos los días. Con el impulso de las 03:30 horas de la madrugada. Con el sonido de la rueda que circula hacia el estruendo del mar contra la roca. Vuelvo con la sensatez de algunos años de menos, bajo la mirada de una mujer a quien reconozco eventualmente y según la estación en la que se presenta. Vuelvo furiosa con aquellas semanas en despropósito, con los pelos del perro sobre el sillón, con las cortinas de esa ventana que no existe pero que me empeño en vestir. Vuelvo hambrienta, vuelvo patidifusa. Vuelvo porque no hay más forma de existir sino fuera de los 4m2 que han significado mi autoexclusión.

No siento necesidad de ver la sangre correr sobre mi piel y me rehúso a dejar atrás los 22 años. El tiempo pasado es tan intrascendente que no llega a ocupar un lugar en mi espacio. No he tenido como pintar mis uñas de rojo y mi cabello se resiste a ser sujetado y manipulado por artefactos malintencionados que requieren de mi un orden inexistente y desfachatado que me asfixia. Soy un animal pacífico aunque mis ojos te cuenten historias de vikingos.




You, more
lovely that the day
when the sun 
is in you eyes
I see you at the sky




And if your baby / is going crazy / that´s how you made me / ah ah ah ah ah…!