Vuelvo a este espacio con la esperanza de todos los días. Con
el impulso de las 03:30 horas de la madrugada. Con el sonido de la rueda que
circula hacia el estruendo del mar contra la roca. Vuelvo con la sensatez de
algunos años de menos, bajo la mirada de una mujer a quien reconozco eventualmente
y según la estación en la que se presenta. Vuelvo furiosa con aquellas semanas
en despropósito, con los pelos del perro sobre el sillón, con las cortinas de
esa ventana que no existe pero que me empeño en vestir. Vuelvo hambrienta, vuelvo
patidifusa. Vuelvo porque no hay más forma de existir sino fuera de los 4m2 que
han significado mi autoexclusión.
No siento necesidad de ver la sangre correr sobre mi piel y
me rehúso a dejar atrás los 22 años. El tiempo pasado es tan intrascendente que
no llega a ocupar un lugar en mi espacio. No he tenido como pintar mis uñas de
rojo y mi cabello se resiste a ser sujetado y manipulado por artefactos
malintencionados que requieren de mi un orden inexistente y desfachatado que me
asfixia. Soy un animal pacífico aunque mis ojos te cuenten historias de
vikingos.
And if your
baby / is going crazy / that´s how you made me / ah ah ah ah ah…!
