28/11/10

Mujer-pájaro

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Arrojémonos desde un décimo piso, sweety.

Un récord sin alas y sin paracaídas.



La culpa de todo la tiene un grupo de curiosos sobre los que no quise aterrizar... Me parece inconcebible que la estrecha inteligencia de los hombres no admita que podamos volar como los pájaros, así como podemos nadar como los peces, sin flotadosres ni salvavidas... Pero yo afirmo que nosotros podemos volar sin necesidad de alas, ni máquina... Es cuestión de perder el miedo para adiestrarse en mover brazos, llenar de aire los pulmones para la estabilidad y mover circularmente las piernas...



Volar es más fácil que nadar.



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22/11/10

lornis


Eres más fácil,

que botón de
ME GUSTA.



(Lo siento. Lo vi en el Face y no pude evitar copiarlo)

16/11/10

Más guapa que cualquiera


¿Qué se le puede pedir al amor?

Se me ocurre que uno de estos días vas caer en prisión. Y como ya es de costumbre, será por mi culpa.

A ver, digamos que tenemos mucha pasta, que reímos y nos decimos cosas bonitas al oído. Pero como tu eres malo y yo soy tonta, nos metemos en problemas. Entonces, vienen los malos (los otros malos) intentando golpearte y besarme a la fuerza. Pero tu eres muy muy fuerte y son ellos quienes terminan con sangre en los labios. Estamos huyendo, corremos a sólo dios sabe dónde y nos refugiamos. A mi se sale el corazón y tienes que ayudarme porque casi no llego.Entramos a una casita pequeñita y atendemos nuestras heridas.

Pero como tú eres malo muy malo, sales corriendo cuando la flacuchenta exótica de los regalos caros y lujosos se acerca por la ventana. Tus ojitos se hacen aguita de en un basural, y los escrúpulos en algún lugar habrán quedado.

Y entonces, se acabó el amor. He dicho.





15/11/10

Entro. Camino hacia el edificio azul hospital. Hay gente alrededor. Me detengo en la puerta. Veo sombras deformes, colores distantes que se dirigen hacia mi. No importa. Escucho voces familiares, llamadas, saludos cordiales. No quiero responder. No me corresponde responder.

El viento se estrella contra mi rostro.

Inmóvil. El ambiente me adormece y tirito de frió. Un paso más y estoy muerta. Todo tiembla, todo se desvanece. Estás, estás, en algún lugar estás, y mi cuerpo percibe tus movimientos. En mi corazón, sólo pánico. ¿Y si gritase? Quizás acudirías a mi llamado. El riesgo es muy alto, puedo perder mis canciones en el intento. Sigo inmóvil, ese es mi destino. Ante tu presencia, ese es mi destino.

Entonces apareces, radiante, majestuoso; como cuando se fotografía movimientos violentos con velocidades bajas. Pienso. Así somos. Tú, violento y brillante. Yo, triste. Mientras te acercas, mis venas explotan y ahí estoy, embadurnada en mi sangre. Toda una perdida.

Me tienes.

Pero tu corazón es extranjero.
Y me oyes.
Y bebes de mi sangre.
Recoges mis uñas y mis entrañas.
Peinas mis cabellos.
Y eres bueno.
Bueno.