-->
Un buen día Una está en un concierto de rock cuando recibe un llamada telefónica. Contesta aunque no quisiera contestar. Es su madre quien le comunica el fallecimiento de un tío muy querido de la familia, por lo cual, es indispensable su presencia en el velorío. Ante eso, Una decide hacerse la loca y argumentar que , efectivamente, asitirá al velorío pero tardará algunas horas más -por que está en clase- y esto tiene para rato .
Una no quiere ir al velorio. Una prefiere escuchar a Resplandor. Una la hace larga. Hay quienes afirman no temerle a la muerte. Hay quienes afirman vivir cada día como si más tarde fuesen a morír. Y hay quienes afirman -Una- por ejemplo, que la muerte no les produce más que la misma sensación de tedio y aburrimiento que sólo pueden generar la presentación de un libro de autoayuda o un programa de tv como Vale la pena soñar.
Sucede pues que Una nunca se ha muerto ni se le ha muerto alguien que realmente cuente. Muy por el contrario tiene vivas a más personas de la que quisiera. La gorda señora de la bodega de la esquina, por ejemplo. Entonces, Una cree que la muerte es algo inevitable que de todas formas tiene que llegar. Pero Una también cree que no tenerle miedo a la muerte es de maricas ¿O no es acaso que vivimos por que vamos a morir? Entonces, si no se le teme, se muere pronto.
Una llega al velorio tarde muy tarde. Lo curioso es que el difuntito QEPD no está, todavía no lo han traído del aereopuerto. Resulta pues que el tío de Una murío de un paro cardiaco en Trujillo, víctima de la emoción al ver a sus padres después de mucho tiempo. Y lo mandarón, cual equipaje de urgencia, vía aérea. Una tiene hambre y sale a comer. Una regresa y el susodicho todavía no ha llegado. Una lee, lee y lee, y su tío QEPD aún no llega. Una se siente cansada y con sueño. Se esfuerza para -no-quedar-mal-con-la-familia-, pero es en vano. Una se mete en el carro de su papá -un ratito nada más- y cae profundamente dormida.
Una se despierta y son las 4.00 am. "vamos, dice su madre". Una pregunta por su tío: "hace mucho llegaron todos, pero tú estabas dormida. Ahora es tarde, ya todos se fueron". Una se siente mal, no por su tío muerto sino por sus primas vivas, pero es sólo por un microsegundo. Una se ha corrido una vez más de un ritual ocioso como es la celebración funebre. ¿Una marica?, ¿Un ser despiadado sin corazón ni alma? No, simplemente alguién a quien no le gusta ver llorar en vano a personas conocidas y queridas.
Entonces, a Una le asusta el hecho de morir pero no de que se mueran los demás. Sería una pena la muerte de algunos, su madre, su padre y Él, por ejemplo, pero eso, de todas formas, algún día ha de ocurrir. Ojalá y no sea hoy, mañana ni en esta semana.
<--
1 comentario:
Coincido totalmente contigo. Alguna vez he tenido que asistir al funeral de algún "tío del tío del primo" que nunca conocí pero del que mi madre dice que conoció hace "n" años y que era muy querido por la otra mitad de la familia. Yo detesto los formalismos y el "hacer las cosas sólo por quedar bien y cumplir un formalismo" porque me parece que de eso a la hipocresía (pues además hay que poner rostro compungido) hay solo un paso. Aún así lo hice. Pero gracias a Dios aún no ha llegado el día en que realmente se vaya de mi lado alguna persona que realmente quiero. Ahí si me imagino que las cosas no serían tan fáciles.
Por otro lado, el no temerle a la propia muerte no creo que sea cosa de maricas, es sencillamente tomarse las cosas de forma racional, igual vendrá, entonces ¿por qué temerle? mejor esforzarse por vivir una vida tal como tu la deseas y ayudando a que otros la vivan así también :)
Saludos!
Publicar un comentario