Soy Holly Golightly ex campeón de peso welter. Y le dijeron cuántas veces hemos de perdonar y él contestó noventavecesnueve. Y como voy herido por la espalda sé a adónde voy.Y mi corazón sigue eligiéndote. Y un césped suave que crece al borde de la mar donde el tiempo es fácil y vivir es de vidrio, él les contestó noventa veces nueve. Y sobre las colinas donde es tan claro, el tiempoy breve como la estación. Y él me contestó noventa veces nueve. Hay sobre el grass, el aire y las praderas contenido por las colinas silenciosas.
Levante la mano quien conoce aGerda Taro. Pocos ¿No? Esta chica guapa fue la leal compañera de Andre Friedman, mejor conocido comoRobert Capa. Sucede que de jóvenes, ambos decidieron crear una firma artística de tal forma que hicieran "pasar" sus trabajos como los de un famoso fotógrafo francés.
Sin embargo, Gerda Taro encontraría la muerte muy joven mientras que Friedman continuó utilizando la firma Capa para sus trabajos. El problema es que muchos de las fotografías de Taro se las adjudicaron injustamente a Friedman pues se creía que él era el único que utilizó este pseudónimo.
Otra gran injusticia de la historia de la fotografía.
El color es como la dinamita: peligroso, a menos que se sepa como usarlo.
Lejos, lejos muy lejos de la ciudad, existe un río pequeñito y transparente que responde a toda pregunta que se le haga. Sólo se puede preguntar dos veces y las respuestas que se obtengan, no necesariamente van a ser verdaderas, satisfactorias, consoladoras o felices. Todo dependerá de quién haga la pregunta y las intenciones con que se vaya. Ojo, simular la voz no es un opción inteligente.
Preguntar sobre el amor o necedades similares puede resultar muy peligroso. Hasta el momento, no existen evidencias de cuerpos que ante las respuestas obtenidas hayan vivido para contarla. Sin embargo, y con toda la fe del mundo, se debe recordar que la ausencia de evidencias no siempre significa la evidencia de ausencia.
Un chica quiere a un chico. Un chico quiera a una chica. Se sonríen. Se toman de las manos. Uno canta y el otro baila. Se sonrién de nuevo. Escapan y dejan caer sus cuepos uno sobre el otro.
Cuando te pregunte:"¿Pieles o mantas?", tardarás un poco en darte cuenta de que te está preguntando bajo cuál de las dos prefieres dormir, y, mientras titubeas, él decidirá que quiere ver tu piel envuelta en el gran pellejo negro de alce.Te dirá que lo ha llevado, empapado y más pesado que un muerto, por la tundra durante dos... ¿fueron horas, días o semanas? Pero ahora la recompensa será verlo caer por uno de tus blancos senos.
(...)
A pesar de la rigurosa independencia que tanto has cultivado durante meses, te habrá atraído a su casa, aunque sea finalmente el invierno, las horas diurnas cada vez más cortas y la amenaza de la navidad lo que te haga ceder. (...) La casa del cazador es mucho más cálida que la tuya, y él te dará una llave y tú, como mujer que eres, creerás que eso significa algo. (...) El sol en la vetaba te tentará para que abandones la cama, pero él te hará volver y dedicará las dos próximas hora por entero a tu cuerpo. Con sus manos, con su lengua expresará lo que te parecerá el más eterno de los amores. Al igual que la llave de la casa, esa es otra clase de mentira. Incluso en la cama; sobre todo en la cama, tú y él no podéis hablar el mismo lenguaje.
-Esto es lo que aprendiste en el college: Un hombre desea la satisfacción del deseo; una mujer desea la condición de desear.-
Un día te dejará mientras duermes para ir a cortar leña y su teléfono volverá a sonar. Te quedará sentada, muy quieta y una mujer que se llama algo así como Janie Coyote dejará un mensaje en el contestador (...).
-Tu mejor amiga te dirá: "Nadie que quiera que la llamen Janie Coyote puede llegarte a la suela de los zapatos".-
El cazador te dirá que te pongas el cinturón de deguridad, que te abrigues, que conduzcas con prudencia. Te dirá que siempre piensa en ti, que eres lo mejor que le ha sucedido en la vida, que gracias a ti se alegra de ser hombre. (...) Entonces soltarás la palabra "monogamia". Él te dirá que tu predecesora le hirió terriblemente. Te dirá que nada le haría tan feliz como pasar todas las noches contigo. Te dirá que sólo hay un par de preguntas para las cuales carece de respuesta. Te dirá que está asustado y confuso. (...) Dile que le comprendes. Dile que también tu estás asustada. Dile que se tome todo el tiempo que necesite. (...)
La mujer coyote llegara desde Montana con las nevadas intensas.El cazador te llamará para decirte que una amistad suya está en el pueblo y que no puede verte. El hombre que te dijo que hablar no se le daba muy bien se las ingeniará para decirte ocho cosas de esa amistad suya sin utilizar ningún pronombre que delate su sexo. (...)
Por la mañana, habrá una caja de dulces sobre tu almohada. La tarjeta dirá algo así: "de tu admirador no tan secreto" Ábrela, Examina cada trufa cuidadosamente confeccionada. Dásela, una tras otra, al perro. (...) En tu cocina te abrazará como si estuvieran a punto de morir. Husméale por si huele a coyote. No le devuelvas el abrazo. (...)Te dirá que después de abrazarte no le parece bien abrazar a nadie más. Sustituye abrazar por "tirar", y tómalo entonces como un cumplido. El cazador dirá que es tarde y que debe irse a casa a dormir. Dale un beso que recuerde mientras esté tirando con la mujer coyote. No te pongas delante de la puerta bajo ninguna circunstancia.
Al día siguiente, la mujer coyote se marchará. Proponte estar animada e indiferente y rebosar de anécdotas interesantes sobre todos los demás hombres que has conocido. Proponte estar más caliente que nunca en la cama y un poco fría fuera de ella. Recuerda que la necesidad es la madre de la invención. Sé flexible.
*Traducción y adaptación de Cowboys are my weakness, de Pam Houston.
----Cuando fui a depedirme de Daniel me abrazó y me dijo que sería bien recibida siempre que quisiera volver, que había disfrutado de mi compañía y que apreciaba mi intuición. Luego añadió que le gustaba mi perfume, y me pregunté de donde procedía mi gusto con respecto a los hombres, me pregunté quién me habría enseñado a ser tan estupida con respecto a los hombres.
Conformado por Mr. Tamborine Man, The Dandy Cowboy, Peperina y Lovely Rita. Su única misión en el mundo es sonreír. Pasan los días cantado y desafinando además de ir enamorándose de los árboles en el camino. Casi todos pueden bailar, cantar y tocar la guitarra a la vez. Energía es lo que más tienen. Dinero... bueh, no todo es bonito en el mundo.
Ahh, están llenos -llenísimos- de amor para dar.
Son vulnerables al mar, el viento, el fuego y casi todos los elementos conocidos. Muestran debilidad por los seres y objetos de colores brillantes. Uno de ellos tuvo una chica -una vez- y luego le bombardearon el corazón. Después de algunos años, se han reunido casi todas las partecitas, a excepción de la capa visceral que cubre al imprescindible ventrículo izquierdo.
No son enfermizos ni quisquillosos. No le hacen mal a nadie o al menos eso parece. No toman pastillas para dormir aunque casi todos padecen de insomnio. De noche, se los puede encontrar juntos a menos que el frío y la oscuridad humedezca su soledad y los obligue a refugiarse en su matriz; la máquina de hacer pájaros.
...y maripositas andaluzas.
Aunque un poco baja y tristona, esta melodía me gusta mucho. Momentos bien pajas aparecen en mi memoria. También me recuerda lo feliz que pude ser desde siempre.
La culpa de todo la tiene un grupo de curiosos sobre los que no quise aterrizar... Me parece inconcebible que la estrecha inteligencia de los hombres no admita que podamosvolar como lospájaros, así como podemos nadar como lospeces, sin flotadosres ni salvavidas... Pero yo afirmo que nosotros podemos volar sin necesidad de alas, ni máquina... Es cuestión de perder el miedo para adiestrarse en mover brazos, llenar de aire los pulmones para la estabilidad y mover circularmente las piernas...
Se me ocurre que uno de estos días vas caer en prisión. Y como ya es de costumbre, será por mi culpa.
A ver, digamos que tenemos mucha pasta, que reímos y nos decimos cosas bonitas al oído. Pero como tu eres malo y yo soy tonta, nos metemos en problemas. Entonces, vienen los malos (los otros malos) intentando golpearte y besarme a la fuerza. Pero tu eres muy muy fuerte y son ellos quienes terminan con sangre en los labios. Estamos huyendo, corremos a sólo dios sabe dónde y nos refugiamos. A mi se sale el corazón y tienes que ayudarme porque casi no llego.Entramos a una casita pequeñita y atendemos nuestras heridas.
Pero como tú eres malo muy malo, sales corriendo cuando la flacuchenta exótica de los regalos caros y lujosos se acerca por la ventana. Tus ojitos se hacen aguita de en un basural, y los escrúpulos en algún lugar habrán quedado.
Entro. Camino hacia el edificio azul hospital. Hay gente alrededor. Me detengo en la puerta. Veo sombras deformes, colores distantes que se dirigen hacia mi. No importa. Escucho voces familiares, llamadas, saludos cordiales. No quiero responder. No me corresponde responder.
El viento se estrella contra mi rostro.
Inmóvil. El ambiente me adormece y tirito de frió. Un paso más y estoy muerta. Todo tiembla, todo se desvanece. Estás, estás, en algún lugar estás, y mi cuerpo percibe tus movimientos. En mi corazón, sólo pánico. ¿Y si gritase? Quizás acudirías a mi llamado. El riesgo es muy alto, puedo perder mis canciones en el intento. Sigo inmóvil, ese es mi destino. Ante tu presencia, ese es mi destino.
Entonces apareces, radiante, majestuoso; como cuando se fotografía movimientos violentos con velocidades bajas. Pienso. Así somos. Tú, violento y brillante. Yo, triste. Mientras te acercas, mis venas explotan y ahí estoy, embadurnada en mi sangre. Toda una perdida.
Me tienes.
Pero tu corazón es extranjero.
Y me oyes.
Y bebes de mi sangre.
Recoges mis uñas y mis entrañas.
Peinas mis cabellos.
Y eres bueno.
Bueno.
Esto es nada. Esto es letras perdidas que no deberían estar acá pero quizá sí allá. No importa si cada día embrutezco más y más. Si estoy cansada o me dan ganas de llorar. No importa si soy buena o mala, torpe, histérica o renegona.
No importa si él está o no está. No importa si pienso, pienso, pienso y pierdo tiempo. No importa si su barba me hiere o su olor me golpea. No importa si no lo vuelvo a ver (quizá eso si importe) pero da lo mismo, ahora. No importa si hay otra más bonita e easygoing.
a
ll
ttt
eeee
rrrrr
aaaaaa
cccccccc
iiiiiiiiiiiiiiii oooooooooo
Vómito. De cuando en cuando me arde el páncreas y me tiemblan las piernas.
Caigo. En la calle junto al puente
Sacuden (1),
sacuden (22),
sacuden (333) mi alma,
con los ojos salidos y el corazón truncado. Materia inerte empequeñecida, Orbitando el mismo círculo dibujante de efímera redondez. Pus y excreción. Agujero negro supermasivo. El recuerdo de cuando bisbisabas amor.
Secante.
Tu cuerpo bastardo me atraviesa. Y caen pétalos en primavera.
Corta mis cabellos. Bebe de la sangre que cae por tu causa. Desgarra mi piel, aliméntate de mi carne, y siente el sabor rancio del olvido.
Sal, fuera, corre, huye, Gooo away! lejos de esta ciudad donde mi furia no te alcance, donde tu belleza no peligre.
OOO
OO
O
El tiempo avanza y retrocede, mi corazón espiral se eleva.
Mi cuerpo obsceno agrede la pureza del firmamento, y se descompone en fragmentos de luz, que rompen constelaciones divinas y seduce vírgenes impenetrables.
El puente más bonito del mundo está a unas cuadras de tu casa.
En las mañanas está todo triste y gris. Es debido a los niños que cruzan violentamente para ir al colegio. Sucede que su papá murió cuando tenía 7 años. Luego, tuvo que abandonar la escuelita azul y trabajar como burro. Un día un señor barrigón le contó que si trabajaba como puente ganaría mucho dinero y sería feliz. Y ahí lo ves. De chiquito, el puente quería ser cirujano, astronauta o super héroe; nunca un puente.
Por las noches, es un pequeño monstruo verde de cabellos castaños. Al oír las seis campanadas, se pone un poco feliz. Sonríe y canta como el mar. Éste, a veces, le dice algunos secretos. Una vez lo oí quejarse por un pez gigante que se pasaba todo el día haciendo pis y dejando su espuma toda regada por la orillas. Wacala, decía el Mar, tanta sal me hace llorar.
Pero el puente no se deja cubrir por la tristeza del mar. Su corazón gigante no le permite tamaña desfachatez. Suficiente tuvo con las criaturitas que cayeron desde sus alturas; embrujadas por el dolor se estrellaron contra sus cimientos convirtiéndose en polvo rosaceo y maloliente sin que él pudiera nada más que mirar. Entonces lamentó haber empeñado sus brazos cuando necesitaba regalarle el mundo a su amor. Yo no me puedo enamorar de un puente como tú, dijo la Princesa. Y se fue.
Entonces se volvió azul pero enseguida le crecieron plantitas en los pies y volvió a reír. Cuando nadie lo ve, se pega un estirón, piensa en ella, y se pone de revés. Quizá él -ella- no sepa que es el puente más bonito del mundo así como tampoco sabe que es mi único amigo. Guarda celosamente para mí todos tus pasos sobre él, todos tus suspiros y todas tus plegarias. Le he confiado secretos de madrugada -do you remember?- y él ha prometido brillar el día que tu corazón vuelva -corazón delator- todo virtuoso a cubrirme.
El puente más bonito del mundo está sólo a unas cuadras de tu casa. Yo estoy en la alacena esperando a que me escogas para la cena.
♫ and if you say the word, I could stay with you ♫
Era un jueves por la tarde cuando Holly Golightly fue presa de un ataque neurótico. Sola en la calle, con la ensordecedora bulla de la Av. Arica, no podía hacer otra cosa más que tirar de sus cabellos y razguñarse la cara. Por fin compredía lo que ex Mr. Pectfect le había dicho: No te soporto.
Y aunque a Holly Golightly le sucedía practicamente lo mismo, la idea se le hacía sumamente dramática. Tanto así que se creía una Audrey Hepburn, tan histriónica como una chica cinematográfica. Por supuesto, Mr. Perfect no podía ser menos que Jeams Dean. Así que aunque no se soportaban, se querían como en las películas.
La crisis le duro unos 7 minutos. Luego, se echo un caramelo de fresa a la boca y siguió su camino con el teléfono celular palpitante en el bolsillo.